Logo

Este es un sitio de Branded Content, creado por Studio DF, área de generación de contenido de Diario Financiero.

Nicolás Goldstein, presidente ejecutivo de Accenture: “Soy afortunado por tener tiempo para salir a correr todos los días en medio de la naturaleza”

Recién iniciada la pandemia, el ejecutivo asumió el desafío de liderar Accenture. Pese a la importancia de lo que significa el cargo, no dejó sus hábitos relacionados al deporte. Es más, la crisis sanitaria le permitió tener tiempo para salir a correr en horario laboral, aprender todo tipo de cosas y pasar tiempo de calidad con su familia. A continuación, Goldstein cuenta qué hace para poder disfrutar lo bueno de la vida.

Por Constanza Garín

La pandemia nos encerró y nos regaló un montón de horas, porque nos simplificó temas cotidianos como ir a comprar o ir a la oficina. La clave en este período para no volverse loco, fue organizar el tiempo.
A mí, por ejemplo, la pandemia me dejó ver que tengo cuatro pilares importantes en la vida: la familia y los amigos; el mundo profesional y hacer clases en la universidad; tener buena salud y correr casi dos horas diarias, lo que me permite mantenerme sano y, además, poder comer todo lo que quiero; y no perder la curiosidad para seguir aprendiendo cosas nuevas… Hasta magia aprendí.
Con todo eso, a mí la pandemia me acomodó, porque tuve un listado de cosas que hacer para entretenerme. Pero, ahora que hay que volver a salir, pienso que ojalá vuelva solo dos días a la oficina, porque prefiero ahorrarme los 40 minutos de trayecto para seguir conversando y almorzando con mis hijos, teniendo buenas conversaciones con mi señora y haciendo las cosas que me gustan, como correr.

De hecho, pese a que desde las 7 AM comienzan mis reuniones y dejo el computador doce horas más tarde, me dejo dos horas al día -entre 8 y 10 AM- para salir a correr. Me doy cuenta de que poder hacerlo es un lujo, de hecho, creo que soy una persona muy afortunada por salir a correr al mediodía con un sol precioso y poder disfrutar de la naturaleza. Este tiempo me deja pensar, arreglar cosas de la oficina en mi cabeza, escuchar música o podcasts, yo realmente me doy cuenta de que poder hacerlo es un regalo tremendo. Luego, llego a casa, me conecto nuevamente al trabajo y estoy contento, y creo que transmito buenas energías a los trabajadores.
Eso sí, hay que romper la inercia, forzar y hacerse el hábito. De todas maneras, sé que hay diferentes realidades y que no todos pueden darse este lujo. Soy un afortunado, pero siempre hay que buscarse el tiempo para mantenerse sano y moverse.
Si tengo que pensar a futuro, mi sueño sería correr una maratón con mis hijos, quizás cuando sean más grandes y tengan 20 o 25 años, Me encantaría que a ellos se les ocurra el lugar, pero yo me imagino en el Cruce de los Andes, que son tres días con campamento incluido.

Share This